En la actualidad los estudiantes cuentan con una gran variedad de técnicas de estudio, las cuales son herramientas que facilitan el estudio y mejoran los logros. Los estudiosos en la materia afirman que las técnicas de estudio requieres de una actitud activa, ya que el estudiante debe asumir su protagonismo y su la pasividad.

Dichas técnicas de estudio le permiten al estudiante enfocarse en el proceso de organizar, tomar, adquirir y retener nuevos conocimientos, superar exámenes y mejorar el rendimiento académico.

Por lo antes expuesto, se recomienda conocer dichas técnicas de estudio, entre las cuales se pueden encontrar el método Plasmara, el cual aporta beneficios que ayudan al estudiante a lo largo de su formación.

Quizá se esté preguntando ¿Qué es el método Plasmara?, el mismo surge con el objetivo de afianzar el aprendizaje en los estudiantes, consolidando los conocimientos estudiados y rememorarlos por mucho tiempo.

El método Plasmara facilita el proceso de enseñanza aprendizaje, ya que a través de él, se obtiene una mayor eficiencia por las horas de estudio, alcanzando un aprendizaje más completo y logrando una sustancial mejoría en la capacidad para presentar y aprobar un examen.

Se debe destacar que según la Universidad de Harvard, afirma que, el método Plasmara se considera como una de las mejores técnicas de estudio.

Fases del método Plasmara

Se debe recordar que esta técnica de estudio permite aprender el contenido de lo estudiado, así como también identificar las ideas claves y trabajar con la memoria a largo plazo. De esta forma, al comprender profundamente la materia, se favorece el recuerdo, así como también su relación con otros temas y su aplicación práctica.

El método Plasmara está compuesto por una serie de fases que ayudan a alcanzar las metas académicas. ¡Te las mostramos a continuación!

A continuación se muestran los cinco pasos clave de la metodología, los cuales se aconseja aplicar al tema de estudio.

Prelectura

Esta primera fase consiste en realizar una prelectura del temario que se debe estudiar, en esta fase no se realizan anotaciones ni se subraya el texto ya que el objetivo de la prelectura es crear una visión general de lo que se van a tratar durante el estudio.

Se debe leer rápidamente lo que se va a estudiar de principio a fin, sin detenerse ni retroceder. La idea es familiarizarse con el tema que se va a estudiar, así como también, tratar de reconocer las ideas principales y lograr una visión de conjunto del tema. Se recomienda revisar el esquema-resumen, lo que permitirá identificar las palabras claves

Lectura

Luego de realizar la prelectura, se debe hacer una segunda lectura, la cual debe realizarse de forma pausada, reflexionando cada párrafo, para así poder analizar en mayor profundidad el texto.

El objetivo es leer cada uno de los párrafos, tratando de comprender las palabras comprendidas en el temario, identificando las ideas principales, los aspectos más importantes así como su encadenamiento lógico, además de jerarquizar las ideas y fragmentos más importantes del contenido leído.

La selección y jerarquización de las ideas se puede hacer con la técnica del subrayado, así como también, haciendo anotaciones al margen del texto, los cuales permitirán clarificar el significado de cada frase

Sintetización

La tercera actividad que se debe realizar es la sintetización del texto en estudio. Luego de comprender el temario, se procede a realizar un resumen de todo el contenido, haciendo más corto el texto y reescribiéndolo con palabras propias. Se trata de convertir lo leído en conocimientos asimilados y entendidos, los cuales se deben expresar de forma breve

Se puede comenzar realizando un esquema del tema en estudio, seguidamente se rellena dicho esquema con las ideas básicas que permitan realizar un resumen. Cabe destacar que luego de realizar la lectura crítica y un buen subrayado, ya se está en condiciones de elaborar una síntesis.

Memorización

Esta fase requiere mucha dedicación por parte del estudiante, ya que en ella se trata de fijar y retener los conocimientos en la mente, la memorización es una de las fases más importantes ya que a través de ella se retienen los conocimientos en la mente.

En esta fase se debe centrar en el estudio propiamente dicho, asimilando conceptos y dándole prioridad a la concentración. Si se tiene la capacidad de explicar lo que se ha estudiado utilizando palabras propias, se puede afirmar que se ha comprendido lo estudiado.

Se  debe tener en cuenta que, la memorización es una capacidad que casi no se aprovecha, la misma debe utilizarse correctamente, dándole el sentido a todo aquello que se pretende memorizar para así favorecer el recuerdo.

Cabe destacar que, si no hay comprensión de lo leído, es más difícil el retener el conocimiento para luego recordarlo. Se recomienda repetir el conocimiento que se tiene que memorizar con nuestras palabras propias, varias veces.

Leyes

Repaso

Esta fase es indispensable para lograr retener en la memoria, todos los conocimientos aprendidos, así como también para conseguir recordar el temario por más tiempo.

El repaso permite seguir revisando una y otra vez las claves que se van a utilizar en el estudio. El éxito del estudio esta resumido en tres puntos básicos: comprensión de la materia, sintetización de la misma y repasos secuenciales. A mayor esfuerzo, mayor recuerdo.

Para llevar a cabo esta fase adecuadamente es necesario realizar un repaso de todo lo que se ha estudiado al día siguiente y, posteriormente, ir repasándolo de nuevo cada tres días. Al lograr el dominio de los contenidos, se puede extender el repaso a una vez por semana, hasta llegar a la fecha de la prueba.

A continuación se indican los repasos que se deben realizar:

  • Repaso inicial, se debe realizar en el transcurso de las primeras veinticuatro horas.
  • Repasos intermedios: este repaso se debe llevar a cabo a los tres días del repaso inicial, a la semana del anterior, semanalmente hasta lograr retener el conocimiento, y mensualmente cuando ya esté bien aprendido.
  • Repasos finales: este repaso se realiza un día antes de presentar el examen, se debe releer en profundidad todo lo aprendido.

Autoevaluación

Para finalizar se encuentra la autoevaluación, la cual es el paso del método de estudio que permite confirmar, de forma objetiva, el nivel de conocimiento logrado y la eficacia que se ha conseguido al estudiar, además, la mejor manera de preparar un examen es llevando a cabo simulaciones de exámenes, donde se pueda medir el grado de conocimiento alcanzado.

Luego de repasar el temario, se aconseja realizar un test, pruebas y ejercicios donde se ponga en práctica todo lo que se ha aprendido.

Es muy importante que se conozcan determinadas actuaciones que permitan sacar el máximo partido a las jornadas de estudio, preparándose para adquirir más fácilmente los conocimientos de cualquier materia.

Esta última fase permite controlar y comprobar lo que se sabe; además de descubrir las lagunas de aprendizaje, y las cosas que no están del todo aprendidas o bien aprendidas, en este caso se debe volver sobre lo estudiado y afianzar bien los conocimientos. Luego de esta actividad se estará en condiciones de examinarse y superar con éxito el examen.

 

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