Uno de los aspectos más subestimados durante el estudio o el trabajo de escritorio es la postura que se adopta.

La mayoría de las personas que trabajan en un escritorio -niños, adolescentes o adultos- no son conscientes de las posiciones que adoptan durante sus estudios o trabajo y de lo mucho que pueden influir en su nivel de concentración, fatiga y salud neuromuscular y esquelética. De hecho, la postura incorrecta, perpetuada a lo largo del tiempo, provoca rigidez y dolores musculares (lumbalgia, dolor cervical, dolor de cabeza de tipo tensional), mareos, trastornos de la visión, respiración superficial, digestión lenta y otras alteraciones de la función orgánica. Además, cada tipo de postura transmite una señal específica al cerebro relacionada con la actitud con la que se acerca al estudio o al trabajo.

Por ejemplo:

  • Estudiar o leer poniendo la mano en la cabeza, transmite inconscientemente al cerebro que el tema es muy complejo y difícil de asimilar
  • Leer o estudiar con la espalda inclinada hacia adelante y los ojos muy cerca del texto, aumenta el nivel de fatiga percibida
  • Estudiar o leer con un lado doblado, con el brazo y la mano sosteniendo la cabeza, amplifica la sensación de aburrimiento y poco interés en el tema que se está tratando

Por el contrario, una posición adecuada con respecto a la actividad a realizar, protege tanto la salud física como la psíquica, ya que dispone la mente al pensamiento constructivo, favorece la concentración y potencia la capacidad de nuestro cerebro; de esta manera se desencadenará un círculo virtuoso: apoyados en la correcta actitud psicofísica, seremos más productivos y mediremos mejores resultados en menos tiempo, lo que a su vez dará más energía positiva al cuerpo y a la mente.

Sugerencias para mantener una postura adecuada

Estudiar en el escritorio

  • Prestar atención a la altura de la superficie de apoyo y la silla en relación con ella
  • El escritorio o la mesa de trabajo debe permitir un apoyo cómodo para los antebrazos
  • La silla debe colocarse de manera que los pies descansen perfectamente en el suelo y las rodillas estén alineadas con las caderas, o ligeramente por debajo; si la silla está demasiado baja se corre el riesgo de forzar el cuello, mientras que si está demasiado alta durante demasiado tiempo los hombros se cansan; si es necesario, use un reposapiés bajo el escritorio
  • Una vez sentado, mantenga la espalda recta para formar un ángulo recto con la pelvis; es bueno practicar el estiramiento de la columna vertebral
  • Siempre mantén tu espalda firmemente contra el respaldo, ayúdate acercando la silla al escritorio
  • Los hombros deben estar relajados, la cabeza bien en el medio, evitar encajarla
  • Si se estudia en un libro, es preferible levantar el texto ligeramente, idealmente usando un atril ajustable
  • Para leer o escribir, el busto debe estar ligeramente inclinado hacia adelante, a la altura de las caderas, incluso si los antebrazos están apoyados en el escritorio.

Estudiar con un ordenador

  • La pantalla del ordenador debe estar a la altura de los ojos; la distancia correcta entre el monitor y la persona es de unos 70 centímetros, que es la longitud de un brazo; asegúrate de que puedes ver la pantalla cómodamente sin estirar, doblar o forzar el cuello y los ojos
  • Coloca la pantalla perfectamente centrada frente a ti, sobre el teclado
  • De nuevo, presta atención a la altura de la mesa y la silla en relación con ella
  • Sostén tus muslos firmemente contra el asiento
  • Mantener las rodillas dobladas a 90°
  • Colocar la columna en el respaldo en una posición apropiada
  • Mantén tus brazos a lo largo de tus caderas
  • Mantener los hombros y el cuello relajados.

Otras recomendaciones acerca de la postura ideal

  • Es importante tener en cuenta que a menudo te sientas a estudiar o a trabajar durante 2 o 3 horas seguidas, por lo que la posición que adoptes realmente marca la diferencia.
  • Es importante hacer descansos durante la jornada laboral, para liberar la tensión de los músculos; caminar un par de minutos, hacer estiramientos u otra actividad motriz que interrumpa la posición sentada perpetrada a tiempo, es bueno para ti.
  • Cuidado con la fatiga ocular: la fatiga ocular induce a inclinarse hacia adelante y acercarse al monitor; para evitar el problema es muy útil apartar la mirada de la pantalla durante unos segundos al menos una vez cada 30 minutos aproximadamente; además, para reducir la fatiga ocular, existen unas gafas con lentes que pueden filtrar las luces azules (gafas de ordenador).
  • Si la luz del sol provoca un reflejo en la pantalla del ordenador, cierra las persianas o cambia de posición.
  • Es importante hidratarse a menudo a lo largo del día: beber agua evita las molestias físicas que le hacen abandonar la postura correcta.

Si temes tener un problema relacionado con la postura, es conveniente consultar al especialista y reservar un examen médico: después de una anamnesis en profundidad, en la que se hace un cuadro general de tu estado de salud y de los síntomas que se manifiestan, el especialista comprueba las alteraciones de las curvas fisiológicas e identifica las anomalías en el reparto y el equilibrio de las cargas. Al final del examen, el especialista prescribirá todas las soluciones personalizadas para resolver el caso concreto y evitar el agravamiento.

Por último, es importante tener en cuenta que, al principio, sentarse en una postura ergonómica puede parecer incómodo o antinatural, pero al hacerlo con regularidad se volverá instintivo y con el tiempo se suele adoptar la postura perfecta.

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